Se utiliza en forma de emulsión con agua que se prepara agitando y añadiendo PROTEK al agua (nunca lo contrario) en concentraciones que varían del 5 al 15%, según los requerimientos de refrigeración y lubricidad. Debe usarse agua limpia y libre de sedimentos.
Se utiliza en operaciones de maquinado como son serruchado, escariado, roscado taladrado, fresado y torneado.
También se emplea en sistemas de refrigeración de motores diésel estacionarios.
Puede ser usado como desmoldante en la industria de la construcción.